XII FOSPA | Casa de la Resistencia de las Mujeres y Diversidades: por una Panamazonía con democracias igualitarias, antirracistas y anticapitalistas

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Un llamado a construir democracias que respeten a los pueblos y garanticen los derechos de
las mujeres posicionó en forma contundente la Declaración de la Casa de la Resistencia de las
Mujeres y Diversidades del XII Foro Social Panamazónico (FOSPA) realizado en Puyo,
Ecuador, entre el 16 y 21 de agosto.


Delegadas de diversos países de la cuenca amazónica como Brasil, Bolivia, Colombia,
Ecuador y Perú, consensuaron el documento que se integró a la Declaración Política de Puyuk
(nombre originario de Puyo), que constituye la resolución final de este foro internacional que
busca fortalecer la articulación de los pueblos y colectivos sociales en defensa de la
Panamazonía.


En las jornadas de intensa reflexión y debate que tuvieron lugar en el Pabellón de Deportes de
la ciudad los días 18 y 19 de agosto, las mujeres analizaron los impactos en sus vidas del
extractivismo, la violencia, la pérdida de democracia y los fundamentalismos.


Lo hicieron desde su diversidad de territorios e identidades compartiendo experiencias,
demandas y propuestas como mujeres indígenas de distintas nacionalidades y pueblos
amazónicos, andinos y costeros; como afrodescencientes, quilombolas, campesinas, jóvenes,
feministas, ecofeministas y diversidades.


“Existe una relación directa entre el extractivismo, la crisis climática y la violencia estructural
contra nuestros cuerpos en sus diferentes manifestaciones. Nosotras somos las que tenemos
mayor arraigo al territorio por nuestra relación con la naturaleza y porque estamos
responsabilizadas de la sostenibilidad de la vida, pero hoy no solo nos despojan del territorio y
fuerzan a abandonarlo, sino que nos criminalizan, nos desaparecen y nos matan por
defenderlo”, señala la Declaración, alertando sobre las violencias que enfrentan.


También responsabilizaron a las fuerzas políticas en los gobiernos que privilegian la
acumulación de capital por encima del bien común y de la sostenibilidad de la vida, situación
que se da como parte de un contexto geopolítico neo colonizador que viene imponiendo un
modelo extractivista y depredador que causa despojo territorial, migraciones forzadas, pérdida
de biodiversidad.


“No podemos hablar de democracia cuando se vulneran los derechos colectivos de los pueblos
indígenas, los derechos de los pueblos afrodescendientes de la Panamazonía y menos cuando
a las mujeres no nos consideran ciudadanas ni sujetas políticas para participar y decidir en
igualdad de condiciones sobre nuestros territorios y sobre nuestros cuerpos”, indicaron.


En el documento cuestionan el rol de los fundamentalismos políticos, económicos, religiosos
que en alianza con los poderes de turno han acentuado los retrocesos y vulneraciones a los
derechos humanos, en particular de las mujeres, defensoras y de la naturaleza. “Esas
posiciones nos hacen perder derechos y ciudadanía, e incrementan la violencia de género,
violencia económica, social”, remarcaron.


Frente a esos desafíos plantearon construir en sus países, en forma colectiva y participativa,
una democracia real, igualitaria, vinculante, intercultural y plurinacional, antirracista, anti
extractivista, anticapitalista y anticolonial. Subrayaron que es un proceso que necesita de
puentes para poder caminar unidas, diversas, pero no dispersas, sumando más liderazgos
jóvenes.


“La defensa de la Panamazonía es defender la posibilidad de vida futura para la humanidad,
librándola de la voracidad extractivista neocolonizadora que pretende el control de nuestros
territorios y proyectos de vida. No habrá justicia ambiental, climática, social, ni reproductiva sin
la participación plena de las mujeres, diversidades y reconocimiento de sus derechos en la
casa, en la organización y en la sociedad”, puntualizó el documento.