Sin derechos, autonomía económica y hogares seguros no hay verdadera erradicación de la pobreza rural

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17 de octubre – Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

Erradicar la pobreza rural exige garantizar los derechos de las mujeres y las niñas, fortalecer su autonomía económica y asegurar condiciones de vida dignas y libres de violencia, especialmente en territorios donde persisten profundas desigualdades sociales y de género.

En las comunidades rurales de Calca, Quispicanchi y Paruro, en Cusco, las mujeres productoras cumplen un papel fundamental en la economía familiar y comunitaria: producen alimentos, conservan semillas y cuidan el agua y la tierra. Sin embargo, enfrentan barreras para acceder a recursos productivos, crédito, asistencia técnica y mercados. A ello se suma la sobrecarga del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, que limita sus oportunidades económicas y su participación en las decisiones comunitarias.

La crisis climática agrava estas desigualdades. Frente a las sequías, heladas y la escasez de agua, las mujeres impulsan alternativas como la agroecología, la recuperación de semillas nativas y la siembra y cosecha de agua, contribuyendo a la seguridad alimentaria, la protección de los recursos naturales y la sostenibilidad de sus territorios.

En el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza 2026, el lema de Naciones Unidas, «Hogares seguros para todos», destaca la importancia de contar con viviendas adecuadas, seguras y asequibles. Erradicar la pobreza también implica garantizar servicios básicos, prevenir las violencias y eliminar las desigualdades que impiden a las mujeres y las niñas ejercer plenamente sus derechos.

Desde el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán acompañamos a las mujeres rurales y sus organizaciones en el fortalecimiento de su autonomía económica, su liderazgo y su participación en las decisiones que afectan sus vidas y territorios. Apostamos por una agricultura familiar sostenible y agroecológica que contribuya a la soberanía alimentaria y a la igualdad de género.

Erradicar la pobreza rural requiere garantizar derechos, redistribuir los cuidados, asegurar el acceso a los recursos productivos y fortalecer la participación de las mujeres. Reafirmamos nuestro compromiso con las mujeres rurales de los diferentes territorios para construir territorios sostenibles, con igualdad de oportunidades y libres de violencia.