Desnaturalizar la violencia contra las mujeres de zonas rurales

Desnaturalizar la violencia contra las mujeres de zonas rurales

Cusco.- “Las mujeres de zonas rurales no denuncian la violencia de la pareja por temor, por creencias de que es algo natural, y porque los servicios de atención están lejanos de las comunidades campesinas”, sostiene la presidenta de la Asociación Provincial de Productoras Ecológicas de Quispicanchi (APPEQ), Maribel Palomino.

Justamente el problema de la violencia por razón de género es una de las prioridades de la Agenda Climática y de Derechos de la APPEQ, presentada el 15 de octubre con ocasión del Día de la Mujer Rural a las autoridades de los distritos de Andahuaylillas, Cusipta, Huaro, Oropesa, Quiquijana y Urcos (Quispicanchyi), y que han levantado nuevamente por el 25 de noviembre.

“Dentro de los 16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género, las productoras de la APPEQ se han reafirmado en la necesidad de continuar con la sensibilización en sus hogares y en las comunidades campesinas, para que se reconozca y asuma el derecho de las mujeres a vivir libres de toda forma de violencia”, manifestó Katherine Pozo, del Programa de Desarrollo Rural del Centro Flora Tristán.

Destacó en ese sentido el apoyo de la Regional Latinoamericana de la Unión Internacional de Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (Rel UITA), para poner el énfasis en actividades de prevención de este problema que constituye una vulneración a los derechos humanos de las mujeres.

Diversos estudios evidencian que en las zonas rurales todavía se naturaliza las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres. “Muchas veces hemos escuchado de nuestras abuelas o nuestras madres que debemos hacer lo que el hombre dice, pero nosotras ya tenemos un pensamiento diferentes gracias a las capacitaciones de la Escuela Agroecológica de Flora Tristán”, refiere Pascuala Ninantay, ex presidenta de la APPEQ.

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES 2020), Cusco es una de las regiones con más alto índice de prevalencia de la violencia de género. La fuente oficial reporta que 40.3% de mujeres sufrieron violencia física por el esposo o compañero; y el 58% violencia psicológica o verbal también por parte de su pareja.

Katherine Pozo llamó la atención sobre el hecho que en esas estadísticas hay datos ocultos por la inmensa cantidad de mujeres que no denuncia por razones culturales y por la débil presencia del Estado en las zonas rurales.

“Es por esa razón que nuestra organización tieene entre sus tareas sensibilizar a las dirigencias de las comunidades campesinas y también a las mujeres para que reconozcan que vivir con tristeza, con humillaciones, con maltratos no es algo natural, se puede cambiar y en ese propósito involucramos también a los hombres”, remarcó la presidenta de la APPEQ, Maribel Palomino.

La APPEQ tiene como lema “Quispicanchi, provincia agroecológica y libre de violencia”, que las identifica en su apuesta por la soberanía alimentaria y el derecho a la autonomía física.