Flora Tristán

flora“...El nivel de civilización a que han llegado diversas sociedades humanas está en proporción a la independencia que gozan las mujeres...", escribe Flora Tristán, precursora del feminismo, quien con mente lúcida y adelantándose a su época reclamó la participación de la mujer en todos los niveles e instancias a fin de lograr su liberación e igualdad.

Nació en París el 7 de abril de 1803, en plena época napoleónica. Fue hija del coronel Mariano Tristán y Moscoso, peruano oriundo de Arequipa, y de Teresa Laisney, francesa, de ingenio y cultura de ideas republicanas.

La muerte de su padre sume a la familia en la pobreza por lo que muy joven empieza a trabajar como obrera en un taller de litografía. Con apenas 17 años se casa con el propietario de ésta, André Chazal, y tiene tres hijos, uno de ellos, Aline, será la futura madre del pintor Paul Gaugin.

Decepcionada del matrimonio y sofocada por una relación sórdida, comienza a trabajar como criada de una familia inglesa, por lo que debe viajar a Inglaterra. Después vivió unos años terribles huyendo de las persecuciones de Chazal, hasta que éste la hiere y es condenado a trabajos forzados.

Decide viajar al Perú para reclamar la herencia que le corresponde, pues su padre pertenecía a una rica y aristocrática familia arequipeña, pero también con la necesidad de resolver la doble ilegitimidad en que vivía, al vivir separada de su esposo, en un país en el que no se reconocía el divorcio, y, al parecer, por ser una hija nacida fuera del matrimonio. Si bien su padre en vida les dio toda la comodidad que le permitía su fortuna, murió sin dejar testamento, dejando a su compañera Therese y a sus dos hijos, prácticamente, en la indigencia.

Flora escribe a su tío Pío Tristán anunciando su viaje con estas palabras muy significativas: “He nacido en Francia, pero soy del país de mi padre... Viajo con la esperanza de encontrar en el Perú una posición digna que me haga entrar de nuevo en la sociedad y de refugiarme en el seno de mi familia paterna”.
Parte en 1835 y después de cinco meses desembarcó en Islay, continuando por tierra a Arequipa. Sin bien la familia le ofreció albergue, no así la ansiada herencia, pues su padre nunca legalizó el matrimonio con su madre. Posteriormente viaja a Lima y de allí se dirigió a Liverpool, con la sensación de fracaso que se expresa en la siguiente frase: “Vine a buscar un lugar legítimo en el seno de una familia y de una nación... pero tras ocho meses de ser tratada como una extraña en la casa de mis tíos era evidente que no había ganado ningún estatus dentro de mi familia paterna...” De todo este periodo deja su obra "Peregrinaciones de una Paria".

En 1835 publicó en París su primer trabajo literario, el folleto "Necesidad de dar buena acogida a las mujeres extranjeras”. En 1837 sale su segundo trabajo a favor del divorcio. En 1838 publica "Peregrinaciones de una Paria". Posteriormente da a conocer su novela "Mephis o El Proletario". En 1939 publica una selección y traducción al francés de cartas del Libertador Simón Bolívar. En 1840 de su experiencia en Inglaterra edita "Paseos en Londres." En 1843, "La Unión Obrera." Deja una obra inédita, "La emancipación de la mujer", publicada en 1846.

En toda su obra está presente su preocupación por la situación que vivía la mujer, en la sociedad, dentro de la familia, como trabajadora, como viajera. Se atrevió a vivir diferente, rompiendo esquemas, llamando a las mujeres a atreverse a cambiar la situación de discriminación existente.
Otra preocupación en ella fueron los trabajadores, pues como obrera compartió con ellos las condiciones en que realizaban su labor, fue la primera en proclamar: “¡Trabajadores del mundo, uníos”.

Muere en Burdeos, en 1844, a los 41 años, llena de vivencias que fueron un estímulo para la reflexión y la acción, que la llevaron a representar un precedente del feminismo moderno.