Mujeres productoras rurales de macro región sur piden atención estatal a sus propuestas

Sembrar y producir alimentos a más de tres mil metros sobre el nivel del mar en condiciones adversas, agravadas por heladas, inundaciones y granizadas por efecto del cambio climático, es el día a día de las productoras rurales de la macro región sur, quienes demandaron al Estado la atención de su Agenda para superar la pobreza y exclusión en las que se encuentran.

Fue en el foro realizado en Arequipa por el Día Mundial de la Mujer Rural que se conmemora hoy 15 de Octubre y que contó con el testimonio de Leonor Yapo Larico (Arequipa), Tomasa Inquillay Ayma (Cusco) y Ricardina Bedoya Meneses (Puno). Ellas se dedican a la pequeña agricultura y contaron cómo los embates de la naturaleza disminuyen su producción, los alimentos para ellas y sus familias, incrementa la pobreza y empeora la desatención a su salud física y mental.

El evento lo organizó el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán junto con el gobierno regional de Arequipa y la Red Mujer Rural de la región en el marco del proyecto Justicia Climática, Seguridad Alimentaria y Mujer Rural que gestiona la institución feminista con el apoyo de la Comunidad de Gipuskoa (España).

Leonor Yapo

“La helada quemó el orégano que estábamos cultivando y nos quedamos sin poder comercializar, sin recursos para cubrir nuestras necesidad, por esa razón los hombres se van a las ciudades en busca de ingresos económicos y las mujeres nos quedamos a cargo del trabajo en la chacra trabajando desde las dos o tres de la mañana cuando no hay agua”, refirió Leonor Yapo, de la provincia de Caylloma.

Por su parte Tomasa Inquillay criticó la deficiente labor de las autoridades que hasta ahora no han asegurado las defensas ribereñas del río Lucre que al desbordarse en el 2010 se llevó su casa y sus cultivos, como sucedió con todas las mujeres de la comunidad de Yanamanchi.

A Ricardina Bedoya, de la comunidad campesina de Arboleda, las aguas de la laguna Umayo sumergieron sus cultivos de papa, quinua, cebada y oca de la campaña agrícola 2011-2012 dejándola sin alimentos y sin forraje para sus animales pues los pastizales se pudrieron de raíz.

Estos tres emotivos testimonios también demostraron la voluntad de las mujeres por salir adelante. Para ello cuentan con una Agenda de propuestas que demanda a las autoridades locales, regionales y nacionales considerar el impacto diferenciado por género del cambio climático, el desarrollo de la pequeña agricultura, y políticas para superar su situación de postergación.

Esta Agenda es producto del trabajo colectivo de las productoras rurales y plantea medidas para mejorar su acceso a los recursos productivos como tierra y agua, garantizar la seguridad alimentaria, el reconocimiento a su trabajo productivo y de cuidado, mejorar su calidad de vida así como la comercialización de sus productos.

El documento lo presentó Maribel Chalco, joven productora rural de Quispicanchis, Cusco, integrante de la Escuela Agroecológica que impulsa el Centro Flora Tristán. Entre las propuestas destacan que los gobiernos locales desarrollen programas de capacitación en tecnologías agrícolas y de riego a las productoras rurales para mejorar sus prácticas de manejo del agua, y el fomento de mercados diferenciados de productos orgánicos a precio justo, acompañado de asistencia técnica en comercialización.

Tomasa Inquillay

También, el fomento de la producción y consumo de productos orgánicos andinos, la formación de bancos locales de semillas recuperando las prácticas ancestrales de las mujeres, e incorporándolas en su administración. Igualmente, servicios de salud y de atención y prevención de la violencia de género, con personal capacitado para un trato respetuoso de su identidad y cultura.


Arequipa, 15 de octubre 2012

Maribel Chalco y Ricardina Bedoya