Consenso de Montevideo

 

 

Feministas, saludan y reconocen avances en el Consenso de Montevideo, resultado del diálogo de las autoridades nacionales, instancias internacionales y la Articulación Regional de Organizaciones de la Sociedad Civil, rumbo a Cairo +20, conformada por activistas y representantes feministas de diferentes organizaciones de América Latina y el Caribe; llevado a cabo en la Primera Conferencia de Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, en Montevideo entre el 12 y 15 de agosto del presente.

Esta reunión tiene como antesala y marco de exigibilidad la IV Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (Cairo, 1994), en donde a través de un Programa de Acción y Desarrollo para los siguientes 20 años, 179 Estados se comprometieron a garantizar la autonomía de la mujer y mejorar su situación política, social, económica y de salud; dándose con ello un paso importante para el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos.

Con la consigna TU BOCA ES FUNDAMENTAL CONTRA LOS FUNDAMENTALISMOS, activistas, organizaciones y redes feministas, así como del movimiento LGBT, entre ellas representantes de organizaciones feministas del Perú, y del CMP Flora Tristán; en el marco de los compromisos pendientes asumidos también por el Estado Peruano, demandaron con acciones de comunicación e incidencia en Montevideo y antecedidas por procesos de diálogo nacional; que estos compromisos sean renovados y se generen acciones concretas para garantizar un Estado Laico, defender, promover y garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, prevenir y erradicar la violencia, prevenir el embarazo adolescente, la mortalidad materna, el VIH y brindar educación sexual integral, así como otros temas fundamentales que afectan a las mujeres como es la migración.

Gracias a todo este trabajo, el 15 de agosto se aprobó el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, en donde se reafirman acuerdos internacionales como el mencionado, y se reconoce el aporte de sociedad civil. Los Estados de América Latina y el Caribe se han comprometido a reafirmar la laicidad del Estado, profundizar la políticas para erradicar la pobreza, aplicar el enfoque de género e intercultural en las políticas de población y desarrollo, políticas para atender las necesidades de las niñas, niños y adolescentes, prevenir la violencia, brindar educación sexual integral, políticas con perspectiva de género que aseguren un envejecimiento con calidad, y actuar para combatir la discriminación a las personas mayores. Así mismo, se reafirma y coloca con mucha importante el acceso a la salud sexual y reproductiva, destacando la creación de políticas y revisión de legislaciones y prácticas que afecten el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, incluyendo acciones para eliminar la discriminación por identidad de género y/o orientación sexual. Atender y prevenir el VIH/Sida y la mortalidad materna; garantizar en donde es legal, el aborto seguro a las mujeres.

Es decir, este Consenso ha hecho un énfasis en aquello que es necesario implementar para garantizar un mundo más igualitario, en donde la discriminación pueda ir erradicándose, por ello se compromete con la igualdad de género, llegar a acuerdos y políticas para proteger los derechos de las personas migrantes, promover la integración de los territorios y garantizar la seguridad de las personas en los mismos, luchar contra la discriminación racial y tomar acciones para garantizar los derechos de los pueblos indígenas y de los afrodescendientes, contribuyendo a luchar contra la xenofobia.

Las feministas de la región alzan su voz de alegría, por haber llegado a estos acuerdos, y reconocen los retos que todos los compromisos asumidos implican para el Estado, pero sobre todo para la ciudadanía y la sociedad civil organizada que estará pendiente y vigilante a que este Consenso tome su ruta de implementación en cada país, y es de hecho hoy una herramienta nacional e internacional, para evitar profundos retrocesos que puedan plantearse para los derechos humanos de las mujeres, especialmente para el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos.

Hoy toca a los gobiernos implementar estos compromisos y hacer que el futuro comience ya

Encuentra el Consenso completo en: http://www.eclac.org/celade/noticias/documentosdetrabajo/8/50708/2013-595Consenso_Montevideo_PyD.pdf