Programas

Nueva Ley de Feminicidio, amplia posibilidades para juzgar adecuadamente los crímenes contra las mujeres en el país.

El feminicidio es producto de la prevalencia de la violencia contra las mujeres; y éste es un problema complejo, pues se vincula directamente con las relaciones de dominación que han existido y existen en nuestra sociedad; por lo que no podremos enfrentar la violencia, sino se empieza por cambiar los imaginarios y roles de género que aún existen y orientan las acciones y reacciones de la población.

Entre el 2009 – 2012, 436 mujeres fueron víctimas de feminicidios y 268 de tentativa. Hasta junio del 2013, se registran 54 mujeres asesinadas en un contexto de violencia, misoginia y discriminación y 63 víctimas de tentativa de feminicidio.[1]

Los cambios normativos que contribuyen a mejorar el acceso a la justicia de las mujeres, son importantes y deben ser reconocidos como pasos fundamentales para responder a un problema tan complejo. El 18 de julio, se promulgó una nueva norma para penalizar el feminicidio, la cual amplía el espectro de actuación, y abre posibilidades para que los jueces sancionen adecuadamente diversos crímenes de mujeres ocurridos tanto en ámbitos privados como públicos, y por diferentes actores. Si bien a fines del año 2011 se tipifico el feminicidio, este solo se refería al llamado feminicidio íntimo, es decir aquel que era determinado por la relación de convivencia, conyugal o análoga existente o previa entre el agente y la victima. La nueva tipificación necesitará que los operadores de justicia analicen actores y contextos, poco valorados hasta ahora, en el juzgamiento e investigación de los casos en que las mujeres son víctimas de violencia estructural y discriminación por su condición de mujer. La reforma permite analizar los casos en relación a las características y circunstancias del delito, así como las relaciones que puedan o no existir entre agente y víctima.

Artículo 108- B: Feminicidio, promulgado el 18 de julio del 2013.

Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de quince años el que mata a una mujer por su condición de tal, en cualquiera de los siguientes contextos:

1. Violencia Familiar.

2. Coacción, hostigamiento o acoso sexual;

3. Abuso de poder, confianza o de cualquier otra posición o relación que le confiera autoridad al agente;

4. Cualquier forma de discriminación contra la mujer, independientemente de que exista o haya existido una relación conyugal o de convivencia con el agente.

La pena privativa de libertad será no menos de veinticinco años, cuando concurra cualquiera de las siguientes circunstancias agravantes:

1. Si la víctima era menor de edad;

2. Si la víctima se encontraba en estado de gestión.

3. Si la víctima se encontraba bajo cuidado o responsabilidad del agente;

4. Si la víctima fue sometida previamente a violación sexual o actos de mutilación.

5. Si al momento de cometerse el delito, la victima padeciera cualquier tipo de discapacidad;

6. Si la víctima fue sometida para fines de trata de personas;

7. Cuando hubiera concurrido cualquiera de las circunstancias agravantes establecidas en el artículo 108.

Este tipo penal abarcará situaciones de feminicidio no íntimo, los cuales ya eran registrados por las organizaciones de mujeres[2]; por ejemplo casos de mujeres violentadas sexualmente, victimas de hostigamiento sexual y de trata de personas.

La reciente norma promulgada, no acabará con los feminicidios, y evidentemente estará sujeta en el tiempo al debate para su perfeccionamiento, sin embargo y tal como lo señalamos en el 2011 la existencia de una norma específica puede dar mayores herramientas para sancionar adecuadamente la violencia contra las mujeres, además posibilita la realización de acciones de  incidencia con autoridades para exigir su cumplimiento.



[1] Fuente: Ministerio de la Mujer, Estadísticas del Programa contra la Violencia Familiar y Sexual.

[2] Antes de la oficialización de registros de feminicidio en el Ministerio Publico y el Ministerio de la Mujer; en el periodo 2003 – 2008 las organizaciones de mujeres registraron esta problemática con el objetivo de visibilizarla. El Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán registró entre 2004 y 2008 más de 547 feminicidios.


 

 

24 de Junio: Día de la mujer y hombre del campo. Centro Flora Tristán expresa reconocimiento a agricultoras peruanas

Centro Flora Tristán expresa reconocimiento a agricultoras peruanas

Plantea al gobierno medidas para mejorar su calidad de vida



El Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán expresó su público reconocimiento al trabajo de las agricultoras peruanas por su contribución a la soberanía y seguridad alimentaria en el país, pese a vivir en condiciones de desigualdad que afectan sus derechos económicos, sociales y culturales.

Al conmemorarse este 24 de junio el Día de la Mujer y del Hombre del campo, la institución feminista se pronunció públicamente demandando al Estado que revalore el aporte de las agricultoras quienes han venido preservando la biodiversidad al ser las responsables del cuidado y selección de las semillas que constituyen la base de alimentación nacional.

En ese marco lanzó su campaña “Mujeres agricultoras peruanas trabajando por la seguridad alimentaria y el cambio climático” que desarrolla en alianza con la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Piura, la Asociación Regional de Productoras y Productores Ecológicos de Piura, la Mancomunidad Municipal Señor Cautivo de Ayabaca y la Red de Municipalidades Rurales de Piura.

Esta iniciativa busca mejorar las competencias de las agricultoras del norte peruano frente al cambio climático, fenómeno mundial que impacta en forma severa a la agricultura nacional, pero especialmente a las mujeres por vivir numerosas discriminaciones que limitan sus oportunidades de desarrollo, capacitación y autonomía económica.

La pobreza, el deficiente nivel de acceso a la educación, la extraedad en las aulas escolares, el embarazo temprano, la ausencia de formación, escasos ingresos económicos, la carencia de títulos de propiedad de sus parcelas y la violencia de género son problemas que afectan cotidianamente a las mujeres del campo impidiendo que adquieren competencias de mitigación y adaptación ante el cambio climático.

“Consideramos que el gobierno debe colocar como una prioridad la erradicación de las brechas de inequidad que impiden el pleno bienestar y desarrollo integral de las agricultoras peruanas en consonancia con la prioridad dispuesta para este 2013, declarado el año de la inversión para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria”, afirmó Blanca Fernández, coordinadora del Programa de Desarrollo Rural del Centro Flora Tristán.

La representante feminista precisó que es necesaria una mayor voluntad política para avanzar en la meta de lograr que al 2017 se incremente en un 30% el número de mujeres con títulos de propiedad y con información y capacitación para enfrentar los efectos del cambio climático, desertificación y desastres naturales, como se ha establecido en el Plan Nacional de Igualdad de Género 2012-2017.

La organización feminista refirió que, en los últimos años, las mujeres productoras rurales han presentado su Agenda de propuestas a los gobiernos regionales del norte y sur del Perú, con la finalidad de que sus estrategias frente al cambio climático incorporen el enfoque de género y consideren las afectaciones particulares de este fenómeno en sus vidas.

“Es tiempo de escuchar sus voces, tomar en cuenta sus planteamientos e incorporarlas en los procesos de diseño y aplicación de las Políticas públicas y Estrategias y de Seguridad Alimentaria y Cambio Climático en las diferentes regiones del país. La pequeña agricultura es fuente de la alimentación de las familias peruanas y recae sustancialmente en las mujeres del campo, es justo que las autoridades hagan oído a lo que tienen que decir, que se nutre además de toda su sabiduría ancestral”, remarcó Fernández.


Lima 22 de Junio 2013

 

Género, cambio climático y agroecología - Módulo II

El Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán presenta la segunda parte de la capacitación en la Escuela Agroecológica de Productoras Rurales, en alianza con la facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Piura, Asociación Regional de Productoras y Productores Ecológicos, Mancomunidad Señor Cautivo de Ayabaca y la Red de Municipalidades Rurales de Piura.

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Centro Flora Tristán y la UNP comprometidas con el desarrollo de las agricultoras rurales de Piura

El Programa de Desarrollo del Centro Flora Tristán -con el propósito de fortalecer las capacidades técnicas y sociales de las mujeres rurales- viene ejecutando el Proyecto Justicia Climática, Seguridad y Soberanía Alimentaria con agricultoras rurales de la Mancomunidad Municipal Señor Cautivo de Ayabaca en Piura.

En este marco, tiene una alianza estratégica con varias instituciones locales, entre ellas, la Universidad Nacional de Piura (UNP), la misma que ha colgado  una nota en su página web: www.unp.edu.pe, a fin de compartir el importante trabajo de capacitación y asistencia técnica que están realizando con las agricultoras involucradas en el proyecto a través de la Escuela Agroecológica de Productoras rurales que se ha formado
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La Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Piura (UNP), viene capacitando y formando a 40 agricultoras rurales “piloto” de la Mancomunidad Municipal “Señor Cautivo de Ayabaca”, procedentes de los distritos de Jililí, Sicchez, Montero y Paimas. Dichas mujeres agricultoras rurales se dedican al trabajo de pequeñas parcelas enfrentando en condiciones de inequidad los embates del cambio climático que no sólo pone en riesgo su seguridad alimentaria y la de sus familias, sino que ahonda las discriminaciones de género que han impedido su pleno desarrollo.

Precisamente en el marco del Proyecto “Justicia Climática, Seguridad y Soberanía Alimentaria con Agricultoras Rurales de Ayabaca – Piura”, se ha implementado la Escuela Agroecológica de Productoras Rurales y se ha conformado el Equipo técnico del proyecto integrado por el Centro Flora Tristán, la Facultad de Agronomía de la UNP, la Red de Municipalidades Rurales (REMURPI) y la Red Regional de Productoras y Productores Ecológicos de Piura (ARPPE). El proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y de OXFAM INTERMON.

El decano de la facultad, ingeniero Javier Javier Alva MSc, sostiene que la Facultad de Agronomía al intervenir en este proceso formativo de las agricultoras rurales de la Mancomunidad Municipal Señor Cautivo de Ayabaca, se enmarca en el rol de Responsabilidad Social de la UNP, a la vez que responde a su misión institucional de contribuir a solucionar los problemas agrarios de la Región Piura -más aún- en un contexto de Cambio Climático. Sobre el particular, precisó “Formamos profesionales integrales, humanistas, dentro de una cultura de valores y respeto por la conservación de los recursos naturales, y hacemos una adecuada transferencia de tecnología a las personas que realmente se dedican al agro”.

Especialistas de la facultad, entre ellos el Ing. Miguel Galecio Julca MSc y el Ing. Ricardo Peña Castillo MSc, vienen participando como capacitadores en la Escuela Agroecológica impulsada por el proyecto lo que implica la elaboración colectiva de módulos de formación técnico agrícola y de Género, el desarrollo de talleres, asistencia técnica personalizada en las visitas de campo; así como los talleres presenciales de las agricultoras en la Universidad Nacional de Piura (UNP).

En este marco, se llevó a cabo el taller sobre Género, Manejo y Conservación de Semillas, dentro de las actividades, destacan las prácticas demostrativas de campo donde se refuerza la capacitación de las agricultoras bajo el enfoque de aprender haciendo. Igualmente, la práctica realizada en el laboratorio de Morfofisiología Vegetal de la Facultad, donde las agricultoras reconocieron el adecuado manejo y conservación de las semillas, insumos claves para la seguridad alimentaria de nuestro país.

Por otro lado, los módulos elaborados para la capacitación de las agricultoras de la Escuela posteriormente se pondrán a disposición del alumnado y de la comunidad agraria en general, en la biblioteca especializada de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Piura.

El desarrollo del proyecto es de dos años. De esta manera, se benefician directamente 40 mujeres agricultoras, las mismas que se capacitarán a través de la Escuela Agroecológica de Productoras Rurales; e indirectamente se llegará a más de 2,000 mujeres y varones que se formarán a través de las Jornadas de Réplica.

“Nos sentimos satisfechos de poder extender la universidad hacia las poblaciones que lo necesitan, en este caso las mujeres agricultoras rurales de nuestra región, con el propósito de que tengan la oportunidad de acceder al conocimiento técnico especializado lo que sumará a sus saberes tradicionales”, expresó el Decano Ing. Javier Javier Alva MSc.

La Facultad de Agronomía, desde su fundación en el año 1962, ha realizado su labor académica comprometida con el desarrollo agrario. Y esta experiencia representa –una vez más- un desafío asumido con responsabilidad para lograr motivar y sostener el proceso formativo de mujeres adultas con el uso de metodologías dinámicas y participativas, donde también se invita a estudiantes de la facultad para que participen de este tipo de metodologías y experiencias.

 

Género, cambio climático y agroecología - Módulo I

El Programa de Desarrollo Rural del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán viene implementando la Escuela Agroecológica de Productos Rurales, con el fin de brindar a las agricultoras de la Mancomunidad Municipal Señor Cautivo de Ayabaca, capacitación y asistencia técnica social en seguridad alimentaria; tecnologías agrícolas y de riego tecnificado, entre otros.

En ese marco presenta siguiente material que integra diez módulos de temas técnicos y sociales que se desarrollarán en los talleres de capacitación de la Escuela.

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Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán - Parque Hernán Velarde No 42 Lima 1, Lima-Perú. Tel. (51-1) 433 1457, fax (51-1) 433 9500, E-mail: postmast@flora.org.pe
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