Desarrollo rural

Igualdad de oportunidades, manejo y conservación de suelos

Alrededor de 70 productoras rurales de Cusco y Piura participaron el último mes de marzo en los talleres de la Escuela Agroecológica que impulsa el Centro Flora Tristán y fueron en torno a temas relacionados al género, conservación de suelos y agua, los que complementaron con prácticas de campo que les permitió no solo reforzar sus conocimientos, sino constatar de modo concreto la importancia de acceder a los recursos y tecnologías en igualdad de oportunidades.

Las piuranas Aidè Saavedra (Morropòn) y Liliam Cruz La Rosa (Santa Catalina de Mossa) expresaron por ejemplo su satisfacción por haber reconocido malas prácticas que dañan los suelos y el uso del polímero para ahorrar agua. También que hombres y mujeres tienen iguales derechos y que eso vale en todo lugar y espacio.

El trabajo de campo tuvo lugar en las parcelas de San Clemente en el Bajo Piura (Bellavista-Sechura) donde conocieron el proyecto de recuperación de suelos salinos con enmiendas orgánicas e hidroabsorventes en el cultivo de tamarindo que financia el Instituto de Ciencia y Tecnología de Innovación del gobierno regional.

“Las productoras vieron in situ los suelos degradados por las sales así como técnicas de recuperación, de ahorro de agua y uso de abono orgánico que les serán de mucha utilidad en sus parcelas”, afirmó Elena Villanueva del Programa de Desarrollo Rural del Centro Flora Tristán, institución responsable de los contenidos del taller junto con la Universidad Nacional de Piura.

El taller que se da en el marco del proyecto Justicia Climática y Mujer Rural que gestiona la institución feminista con el apoyo del Ayuntamiento de Guipúzcoa, hizo posible que las mujeres de la Escuela Agroecológica de Cusco y Piura conozcan tecnologías de bajo costo, biodegradables no contaminantes, y que además puede ser usada en la reforestación en sus comunidades ante el incremento de las temperaturas y las sequías por el cambio climático.

En el caso de Cusco, las productoras realizaron su visita de campo en la comunidad campesina de Tintinku en el distrito de Cusipata, donde fueron recibidas por la alcaldesa Irma Càceres Yupanqui. Este contacto fue especialmente simbólico pues permitió instalar en el imaginario de las mujeres el hecho concreto de la participación política de las mujeres y su presencia en cargos de gobierno.

La burgomaestre instó a las productoras a luchar por sus derechos y a perder el miedo a la participación y actuación política para contribuir a que la igualdad de oportunidades no solo sea formal sino real. “Fue muy valiosa esta experiencia porque aportará a elevar su autoestima”, manifestó Katherine Pozo, promotora del Centro Flora Tristán.

En la práctica de campo las productoras observaron cómo de manera organizada y con la participación de las mujeres de la comunidad se ha recuperado y conservado el suelo y agua mediante el riego tecnificado, recuperación de terrazas y zanjas de infiltración, la reforestación y rescate de especies nativas.

“Los propios directivos de la comunidad han explicado este proceso a las mujeres quienes estuvieron más participativas haciendo preguntas en forma constante y con base a los conocimientos que han venido adquiriendo en la Escuela. Es evidente cómo se ha fortalecido su seguridad y confianza”, agregó Pozo.

Durante el taller las participantes conocieron los mecanismos legales y normativos para la igualdad de oportunidades y a partir de sus propias vivencias identificaron las situaciones de discriminación necesarias de revertir en base a propuestas que fueron dialogadas y construidas participativamente.

16 de Abril 2012

 

 

Representantes de 5 países reflexionan sobre mujeres, tierra y territorio en la región

La desigualdad entre hombres y mujeres en el acceso, propiedad y control de la tierra es una característica común a la población femenina de Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala y Perú en un contexto en que se incrementa la demanda global de tierras como nunca antes colocando a América Latina como uno de los focos de interés mundial. 

Este fue uno de los tópicos de reflexión de las participantes reunidas los últimos 22 y 23 del presente en el local del Centro Flora Tristán durante el encuentro Tierra y territorio desde nuestros sentires y andares como parte del proceso auspiciado por Action Aid Américas y que inició en el 2010 con el primer encuentro regional desarrollado en Santa Cruz – Bolivia.

“Queremos retomar la reflexión iniciada en Bolivia acerca de la tierra y el territorio para lograr sentar las bases como grupo. A ello aportará la Agenda común que consensuaremos para incidir en políticas y normas en nuestros países en favor de las mujeres”, informó Blanca Fernández, coordinadora del Programa de Desarrollo Rural de la institución anfitriona.

La denominación desde nuestros sentires y andares alude a la diversidad de identidades, procedencias y vivencias de las mujeres de esta iniciativa, pues confluyen indígenas, feministas, lideresas sociales, intelectuales, entre otras, unidas por la perspectiva y desafío común de fortalecer sus luchas y propuestas.

Siendo cinco países distintos, sus contextos presentan aspectos comunes como es el hecho que aun con gobiernos nominalmente progresistas e inclusive con avances normativos en materia de derechos, continúa siendo muy difícil lograr que los específicos de las mujeres puedan ser reconocidos y plenamente ejercidos.

Una investigación comparada de los cinco países sobre tierra y territorio colectivizada y reflexionada por las participantes, dio cuenta que del total de personas propietarias de tierras, solo un cuarto corresponde a mujeres. Esta situación se debe a la persistencia de patrones discriminatorios en los diferentes mecanismos de acceso a la tierra como los legales, institucionales, culturales y estructurales.

“Todas coincidimos en la necesidad de lograr una redistribución real de la tierra donde las mujeres seamos sujetas activas y creo que una acción conjunta como la que venimos articulando desde un panorama que es resultado de este análisis global nos fortalecerá de cara a nuestras utopías y propuestas”, afirmó Clara Merino Serrano, del Movimiento Nacional de Mujeres de Sectores Populares Luna Creciente, del Ecuador.

El modelo exportador de materias primas que predomina en los países de América Latina, que subordina a la agricultura, se consideró como un elemento de contexto fundamental que intensifica el mercado de tierras en la región en desmedro de los derechos de los pueblos y de las mujeres.

“Nosotras apostamos a fortalecer la categoría política relacionada al territorio que tiene que ver con los cuerpos de las mujeres, con los bienes naturales, con las relaciones de poder y con nuestras utopías y la de los pueblos originarios”, expresó Martha Godínez, de la alianza política Central de Mujeres, de Guatemala.

Añadió que esta concepción de territorio puede ser un eje que potencie la propuesta emancipadora de las mujeres para transformar las relaciones de poder y de desigualdad en todos los ámbitos.

Martha Lanza del Colectivo cabildeo Bolivia mencionó la Ley de Revolución Productiva Comunitaria y Agropecuaria de su país, uno de cuyos objetivos es promover la seguridad alimentaria. Este fue un elemento de contexto del análisis global de las participantes respecto de las posibilidades y barreras para asegurar a las mujeres el acceso igualitario a la propiedad y control de las tierras.

Por su parte Norma Canales de la organización peruana Cepema Lulay con sede en Junín, sostuvo que identificarán propuestas comunes a favor de las mujeres rurales en términos de tenencia y control de la tierra, que implicarán la definición de compromisos y acciones en los países. “Aportaremos a una mayor movilización de impacto regional”, dijo.

26 de Marzo 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Destacada participación de la delegación peruana en el III Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y El Caribe

Aportes referidos a la actuación con enfoque de género frente al cambio climático, al reconocimiento de su cuidado de la biodiversidad, a la institucionalización de las escuelas de formación, entre otros, hizo la delegación peruana que participó en el III Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y El Caribe (ENLAC) realizado entre el 5 y 9 de marzo último en la provincia de Santo Domingo de los Tsàchilas en Ecuador.

Participaron tambièn delegadas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paragua y Uruguay. Y como invitadas, mujeres rurales africanas de Guinea Bissau. Durante los cinco días compartieron sus sueños y vivencias, analizaron su situación y debatieron en torno a cinco ejes temáticos: tierra y producción; agua y vida; violencia, comunicación y derechos; participación política.

Entre las representantes peruanas estuvo Nayda Quispe García de ARPEC Cusco e impulsora de la Escuela Agroecológica de productoras Rurales de Cusco, que gestiona el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán en el marco del proyecto Justicia Climática y Mujer Rural que auspicia la comunidad de Guipuskoa. Ella es la Secretaria Nacional de ANPE Perú y fue elegida hace pocas semanas como presidenta de la Asociación Regional de Productores Ecológicos (ARPE-Cusco).

Consciente de sus derechos, Nayda Quispe compartió sus experiencias en el Panel Central sobre Tierra y  Producción, las que estuvieron orientadas a dar visibilidad y protagonismo a las propuestas de las productoras rurales.

“Para mi ha sido un aprendizaje la participación en este tercer ENLAC, haber podido, por ejemplo, sustentar ante las compañeras la necesidad de que tomemos conciencia del impacto que el cambio climático tiene en nuestras vidas como mujeres, de que las autoridades actúen incorporando el enfoque de género para lo cual es necesario que tomen en cuenta la sabiduría que nace de nuestra experiencia”, relató.

La delegación peruana presentó su Agenda Nacional de Mujeres Rurales Andinas y Amazónicas, documento construido en base a trabajos descentralizados en el segundo semestre del 2011, y donde constan los puntos levantados por las productoras rurales de Cusco y de Piura que integran las Escuelas Agroecológicas respecto de temas como seguridad y soberanía alimentaria, acceso a recursos,  violencia y cambio climático.

En el desarrollo del evento cumplió un rol destacado también la Secretaría Técnica de la RED LAC cuya sede está en Perú e integran la lideresa Lucinda Quispeayala de la FAREJ, el Centro Flora Tristán y la institución CEPCO.  

Elena Villanueva del Programa de Desarrollo Rural del Centro Flora Tristán, valoró el trabajo de las diferentes delegaciones y el nivel de reflexión y propuestas trabajadas por las más de 300 participantes. Manifestó que las conclusiones y acuerdos del III Encuentro establecen acciones para visibilizar el rol de las mujeres en la sociedad y garantizar el cumplimiento de sus derechos a través de políticas públicas que fortalezcan el protagonismo de la mujer rural en los procesos sociales en los países de la región.

Como resultado del Encuentro, las participantes produjeron tres documentos políticos: La Agenda con las Propuestas Integrales,  la Declaratoria de Santo Domingo de Los Tsáchilas y la Agenda Política con las  propuestas de las mujeres rurales lationamericanas y caribeñas a presentarse en la próxima Cumbre de Países Río +20 (Río de Janeiro – Junio 2012).

En este marco las delegaciones pidieron a la ONU declarar la Década de las Mujeres Rurales para reivindicar sus derechos y reconocer su participación en las transformaciones sociales. Esta  iniciativa, declaró Villanueva, se corresponde con el mensaje de la directora ejecutiva de ONU-Mujeres, Michelle Bachelet con ocasión del 8 de marzo, quien reivindicó la necesidad de empoderar a las mujeres rurales, acabar con el hambre y la pobreza.

Estos Encuentros  globales, denominados ENLACS, son impulsados desde la Secretaria Ejecutiva de la Red de Mujeres Rurales de América Latina y El Caribe (RED LAC), espacio constituido el año 1990 en el marco del V Encuentro Feminista latinoamericano realizado en Argentina con la finalidad de fortalecer la voz, propuesta y acción de las mujeres rurales de la región, quienes suelen estar invisiblizadas y ausentes de las políticas públicas de los Estados, que no las toman en cuenta pese al aporte de su trabajo a la economía familiar y nacional.

El I ENLAC se realizó en Brasil el año 1996 con la presencia de 236 mujeres rurales latinoamericanas y caribeñas. En septiembre 2005 fue el siguiente cónclave en México donde la participación se elevó a 250. Este último de Ecuador superó ese número y llevó como lema Mujeres Rurales de Latinoamérica y El Caribe firmes en nuestros saberes, persistentes en nuestros derechos. El IV ENLAC se llevará a cabo en Panamá en al año de 1917.


Compartimos dos documentos elaborados por las mujeres de los 16 países participantes y aprobados en la Asamblea en el marco del III Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y El Caribe (III ENLAC): La Declaratoria de Santo Domingo de Los Tsáchilas y la Agenda Política con las  Propuestas de las mujeres para presentarla en la próxima Cumbre de Países Río +20 a reunirse en Río de Janeiro.


16 de marzo 2012

RED LAC colectiviza documentos de acuerdo del III ENLAC

Contienen propuestas  de las mujeres rurales a los Estados


Las voces y propuestas de las mujeres rurales de América Latina y El Caribe para la mejora de su calidad de vida y el ejercicio de sus derechos llegará a los diferentes Estados de la región a través de tres Documentos aprobados por su asamblea durante el III ENLAC realizado entre el 5 y 9 de marzo último en Ecuador donde participaron delegadas peruanas.

Este III Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Rurales, como los dos anteriores, fue convocado por la RED LAC, instancia de coordinación regional surgido en la década de los 90 con la finalidad de dar visibilidad, articular y posicionar las demandas de este sector de la población a fin de que sean atendidas por los tomadores de decisión en sus respectivos países.

El Perú, integrante de la RED LAC desde su creación, ha sido ratificado en la Asamblea de Ecuador como sede de la Secretaría Técnica. Integran esta instancia el Centro Flora Tristán, la organización CEPCO y la dirigenta Lucinda Quispealaya. Otro de los acuerdos fue ampliar la Coordinación Internacional de seis países con dos representantes por cada uno.

Ahora corresponde a la Secretaría Técnica circular entre los países la evaluación del desarrollo del III ENLAC, así como los tres documentos que han emanado del trabajo de las casi 300 delegadas participantes y que están orientados a los Estados y sus sectores políticos y de toma de decisión, con la finalidad de que sean adoptados en el diseño de políticas públicas y en la presentación durante la Cumbre de Rìo +20 a realizarse en Brasil en el mes de junio próximo.

Justamente en cumplimiento de sus mandatos precisa:

Compartimos los documentos elaborados por las mujeres de los 16 países participantes y que fueron aprobados en la Asamblea durante el III Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe (III ENLAC):  la Declaratoria de Santo Domingo de los Tsàchilas; y la Agenda Política con las propuestas a ser presentadas en la Cumbre de Países de Rìo+20.

En el caso peruano, las organizaciones de mujeres rurales harán llegar sus propuestas al Poder Ejecutivo, al Congreso, así como a las diferentes instancias de los gobiernos regional y local. En cuanto a los ministerios, consideraron a los de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, de Agricultura y de Medioambiente. Especial atención pondrán en el de Relaciones Exteriores por ser la instancia que canalizará la presentación de la delegación peruana en el evento de Río de Janeiro.

Como parte de sus funciones la Secretaría Técnica también deberá convocar al IV ENLAC cuya sede será el país de Panamá. Los anteriores encuentros fueron en Brasil el año 1996, y en México en el 2005.


19 de Marzo 2012

Segundo año de apuesta por la justicia climática y la seguridad alimentaria para las mujeres rurales

Con renovada convicción se vienen desarrollando las actividades del segundo año del proyecto Justicia Climática, Seguridad Alimentaria y Mujer Rural en las regiones de Cusco y Piura que gestiona el Centro Flora Tristán con el apoyo de la Comunidad de Guipúzcoa (España).

Una de las principales acciones ha sido el reinicio de la Escuela Agroecológica de Mujeres Rurales donde a lo largo del 2011 las productoras se capacitaron no solo en el manejo de nuevas tecnologías sino también en el conocimiento de sus derechos ciudadanos, pues para su empoderamiento no basta con ampliar sus destrezas técnicas ya que es fundamental transitar el camino de hacerse conscientes de su condición de personas con derechos.

En ese marco, se han realizado en el mes de febrero los talleres sobre el VII Módulo: Violencia hacia las mujeres y cambio climático tanto en Cusco (16 y 17) como en Piura (24 y 25) con la participación de 67 productoras quienes expresaron su satisfacción por los contenidos desarrollados que les resultan útiles para sus vidas.

Carmen Rosa Tito, productora de Cusco, destacó la importancia de que las mujeres se enteren de la magnitud de la violencia que las afecta, y de que ésta es una violación a sus derechos humanos. “Nosotras no debemos dejar que nadie nos abuse física, sexual ni emocionalmente, y si lo hacen pues debemos estar preparadas para actuar y denunciar”, remarcó.

“Al ser nuestra sociedad tan machista, hemos querido contribuir a la comprensión de las causas de la violencia y a develar los mitos que la justifican. También a consolidar la participación organizada de las productoras de la mancomunidad Causan Willcamayo (Quispicanchis) en sus estrategias frente al cambio climático”, afirmó Katherine Pozo, promotora local del Centro Flora Tristán.

En este módulo además de abordar el problema de la violencia por razones de género y los mecanismos de protección existentes, se tocaron temas referidos al cambio climático, adaptación y mitigación, y diseño predial, concepto este último muy valorado por las mujeres pues les aportó elementos para una planificación organizada y con proyección de sus parcelas.



Contra viento y crecida

Lo ocurrido en Piura es altamente destacable pues evidencia el deseo de superación de las mujeres y su identificación con las propuestas que la Escuela Agroecológica ha venido desarrollando.

Las productoras que llegaron de los distritos de Yamango, Santo Domingo, Santa Catalina de Mossa, Morropón, Frías y Chulucanas,  sortearon grandes obstáculos por los desbordes de ríos, aniegos de lodos, quebradas crecidas y daños en las carreteras a fin de participar en los talleres realizados en la biblioteca municipal de la provincia de Chulucanas.

La actual temporada de lluvias, exacerbada justamente por el cambio climático, ha devenido en incremento de caudales de ríos lo que origina dificultades para el desplazamiento tanto peatonal como en transporte motorizado, lo que sin embargo no amilanó a las mujeres productoras que hicieron uso de muchos recursos para trasladarse.

“Desde que salimos del caserío de Chaye Chico hasta que hemos llegado al taller han pasado  muchas horas, llegar ha sido muy accidentado y hasta nos dio miedo porque íbamos entre lluvias, baches, derrumbes y crecida de ríos, nos sudaban las manos y temblaban las piernas, pero dándonos ánimo hemos superado y llegado para el taller”, relataron Gladys y Zulema.

Everaldina Córdova contó que para llegar desde Yamango fue un sacrificio por la crecida de ríos que inclusive dificultaba el pase de los carros. “¡Hasta nos hemos subido sobre una cámara de llanta de camión!, pero todo vale si se trata de aprender”, agregó.

 

12 demarzo del 2012.

Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán - Parque Hernán Velarde No 42 Lima 1, Lima-Perú. Tel. (51-1) 433 1457, fax (51-1) 433 9500, E-mail: postmast@flora.org.pe
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