En el día de la tierra la tarea global es cuidar la vida

En el día de la tierra la tarea global es cuidar la vida

Cusco, 22 Abril.- El día mundial de la tierra pone en evidencia el rol importante y poco valorado que desempeñan las mujeres campesinas al cuidar el ambiente, asegurar la alimentación y mantener una relación interdependiente con la naturaleza, especialmente en el actual contexto de emergencia sanitaria.

El planeta enfrenta una emergencia no solo climática sino la pandemia del Covid 19 que viene impactando a la humanidad con un claro sesgo de género. En este escenario son las mujeres y las niñas en pobreza, de zonas rurales, indígenas y amazónicas, quienes se encuentran en alta vulnerabilidad por la postergación de las prioridades estatales.

“Es por ello urgente que las autoridades del Estado, tanto del nivel nacional, regional como local actúen en forma concertada para garantizar que todas las políticas frente a la emergencia climática, sanitaria y ambiental tengan enfoque de género e interculturalidad para que se tomen en cuenta las necesidades de las mujeres de las zonas rurales, alto andinas y amazónicas así como sus saberes, y estos aporten a las medidas”, afirmó Elena Villanueva, del programa de Desarrollo Rural del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán.

Esta institución feminista gestiona en Cusco el proyecto Productoras rurales empoderadas gestionan de manera sostenible sus unidades productivas aportando al desarrollo local equitativo con justicia climática, el mismo que cuenta con el apoyo de la Agencia Vasca de Cooperación y la institución Mugen Gainetik y se ubica en seis distritos de la provincia de Quispicanchi: Andahuaylillas, Cusipata, Huaro, Oropesa, Quiquijana y Urcos.

En dichos territorios 80 mujeres gestionan sus biohuertos y practican la agricultura ecológica, cuidan los suelos y el agua, y usan estos bienes de la naturaleza en forma sostenible para conservarlos y no alterar ningún ecosistema. Esta relación de respeto e interdependiente con su entorno les permite realizar cultivos libres de químicos y cosechar alimentos saludables.

“Con la agricultura ecológica las mujeres productoras enfrentan y se adaptan a los efectos del cambio climático y aportan a la seguridad y soberanía alimentaria con una forma de producción que responde a sus necesidades, rescatando semillas nativas y contribuyendo a la sana nutrición de las familias”, sostuvo Villanueva.

Explicó que este rol es esencial para asegurar la vida en forma sostenible, sin depredar la tierra, el agua ni los bosques, y lograr la coexistencia de las diferentes formas de vida, de la diversidad de fauna y flora, y de las personas.

“Hoy que se conmemora el Día Mundial de la Tierra queremos justamente llamar la atención sobre esta enorme contribución de las mujeres rurales que suele quedar invisibilizada en la medida que su trabajo no es reconocido ni valorado, lo que a su vez refuerza el círculo de la discriminación hacia ellas”, manifestó Elena Villanueva.

Efectivamente, las desigualdades de género son profundas en las zonas rurales donde no solo los índices económicos y sociales muestran profundas brechas, sino la cultura mantiene fuertes arraigos machistas que sustentan la subordinación de las mujeres.

La representante del Centro Flora Tristán hizo un llamado a las autoridades a corregir esas desigualdades. “No puede haber bienestar ambiental ni climático en nuestro planeta si persisten las injusticias, discriminaciones y violencias a las mujeres, que el actual modelo económico ha venido reforzando”, remarcó

Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán - Parque Hernán Velarde No 42 Lima 1, Lima-Perú. Tel. (51-1) 433 1457, fax (51-1) 433 9500, E-mail: postmast@flora.org.pe
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