24 de junio: En el Día de la Mujer y Hombre del Campo, el CMP Flora Tristán hace llamado al gobierno para lograr la igualdad de género en zonas rurales

Al conmemorarse este 24 de junio el Día de la mujer y el hombre del campo, el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán  hace público su reconocimiento al trabajo de las agricultoras peruanas por su contribución  a la soberanía y seguridad alimentaria en el país, pese a vivir en condiciones de desigualdad que afectan sus derechos económicos, sociales y culturales.

En el país cerca de 700,000 mujeres se dedican a la pequeña agricultura (IV Censo Nacional Agropecuario) contribuyendo al abastecimiento de alimentos de la población, pese a lo cual se mantienen en una situación de pobreza y falta de oportunidades, que se agrava con los efectos del cambio climático como son los deshielos, sequías, granizadas e inundaciones, entre otros.

Así lo expresó el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán con ocasión del Día de la Mujer y Hombre del Campo que se conmemora este martes 24, para llamar la atención de las autoridades locales, regionales y del gobierno central a fin de que prioricen políticas destinadas a este sector y  superar la  desigualdad de género que constituye un obstáculo en la lucha contra la pobreza.

También destacó el valor de la pequeña agricultura, la labor de las mujeres y hombres del campo y el aporte de las productoras a la seguridad alimentaria y el cuidado de la biodiversidad, aun en las condiciones de desigualdad en que se encuentran según el propio CENAGRO 2012, que da cuenta de su menor acceso a educación , capacitación técnica, créditos y títulos de propiedad.

Para la institución es necesario promover la autonomía económica de las productoras rurales porque de esa manera se fortalecen sus competencias técnicas desde un enfoque agroecológico, lo que las coloca en mejores condiciones para ejercer sus derechos como por ejemplo el vivir libres de violencia, integrarse a organizaciones comunales y sociales, y articularse a los mercados.

Con su trabajo han constatado que la dependencia económica es un factor que obstaculiza el desarrollo de las mujeres rurales, quienes se ven forzadas a cumplir triples jornadas de trabajo desde el amanecer hasta el anochecer, pues asumen responsabilidades productivas en sus chacras, organizaciones así como en el cuidado del hogar y de sus familias, sin recibir ninguna remuneración .

El Centro Flora Tristán viene contribuyendo a través de distintas iniciativas a lograr que las mujeres productoras de áreas rurales conozcan y ejerzan sus derechos, y mejoren sus destrezas y habilidades en el manejo de sus parcelas para incrementar su producción y obtener beneficios económicos y así  elevar su calidad de vida y ejercicio ciudadano.


Lima, 24 de junio del 2014