Nuestra vida ha cambiado, somos mujeres líderes, seguras y con propuestas

Un paso más en su proceso de afirmación ciudadana dieron las 40 mujeres egresadas de la Escuela Agroecológica de Productoras Rurales de Piura al graduarse y recibir su certificación como “Promotora Rural Agroecológica con especialidad en género y cambio climático”, en una emotiva ceremonia donde sus esfuerzos y logros fueron reconocidos por las autoridades municipales, la universidad e instituciones de sociedad civil.

“A mi el proyecto y la Escuela me cambiaron la vida, hoy somos mujeres seguras de nuestras capacidades, lideresas que llegamos a compañeras de nuestros distritos para compartir nuestros conocimientos y enseñarles sus derechos como hicieron con nosotras”, afirmó Zulema Zurita, delegada del distrito de Frías.

Como ella, 40 mujeres de los distritos de la Mancomunidad Municipal del Corredor Andino Central, participaron durante dos años en la Escuela Agroecológica de Productoras Rurales del proyecto Justicia Climática, Seguridad Alimentaria y Mujer Rural, que puso en marcha el Centro Flora Tristán tanto en Piura como en Cusco con el apoyo de la Diputación de Gipuskoa.

Como explica Elena Villanueva, representante de la institución feminista, se aplicaron varias estrategias para el logro de los objetivos, una de las cuales fue la alianza con actores claves en cada zona de intervención. En el caso de la región norteña éstos  fueron la Universidad Nacional de Piura, la Asociación Nacional de Productores Ecológicos (ANPE PERU), y la Mancomunidad Municipal del Corredor Andino Central, que desde sus experiencias aportaron al proceso de fortalecimiento de las productoras.

El evento de certificación, donde también se clausuró el proyecto, se realizó el último 3 de los corrientes en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Piura. Allí el presidente de la Mancomunidad Esguard Rodríguez, felicitó la perseverancia de las mujeres y saludó sus propuestas para la conservación de los recursos naturales en el actual contexto de cambio climático. “Es nuestra responsabilidad transformarlas en políticas públicas”, aseveró.

El decano de la facultad, ingeniero Javier Javier Alva, expresó su confianza en el rol de promotoras de la igualdad de género que cumplirán las productoras en sus localidades y reiteró la voluntad de su entidad en seguir involucrándose en la formación de las mujeres a través de una política de puertas abiertas de cara a la seguridad alimentaria en la región.

Justamente Everaldina Córdova, delegada de Yamango, afirmó que sus conocimientos los compartirán con otras compañeras de sus distritos para que ellas también estén mejor preparadas para su trabajo productivo y para la defensa de sus derechos. “En la Escuela nos han enseñado a tener confianza en nosotras mismas y a demostrar que sí podemos”, dijo.

Por su parte Gaby Bran, delegada de Chulucanas-Chapica, compartió la alegría que además la viven su familia y comunidad. “Gracias a la Escuela me siento una mujer realizada, he aprendido a valorarme como persona, a manejar la producción orgánica, y a conocer cuáles son mis derechos. Ahora pedimos a las autoridades que tomen en cuenta nuestras propuestas”, agregó.

Estela Guarnizo, delegada de Morropòn, destacó el trabajo de los ingenieros de la universidad quienes lograron transmitirles conocimientos que ellas ya están aplicando en sus parcelas. “Nos sentimos preparadas como productoras y ciudadanas para enfrentar el cambio climático y también para hacer valer nuestros derechos; en las réplicas estamos informando a las mujeres que nadie las debe maltratar y se está logrando controlar la violencia”, subrayó.

Lilian Cruz, delegada de Santa Catalina de Mossa, hizo un llamado a los municipios de la Mancomunidad para incluir a las mujeres. “Estamos capacitadas para asumir compromisos en los temas de género, derechos, ciudadanía, producción orgánica y tecnologías agrícolas frente al cambio climático”, afirmó.

A su vez Ofelia Domínguez, delegada de Santo Domingo, se comprometió a seguir sembrando sus aprendizajes en otras productoras para que lo aprendido no se lo lleve el cambio climático.


Piura, 19 Noviembre 2012