Organizadas para la vigilancia y conservación de las semillas

Las productoras rurales de la Escuela Agroecológica de Cusco continúan con su proceso de formación demostrando significativos avances en el fortalecimiento de su autoestima, seguridad personal y valoración de su rol como actoras protagónicas en la pequeña agricultura, seguridad y soberanía alimentaria.

Así quedó evidenciado en el IX Taller Vigilancia ciudadana, manejo y conservación de semillas realizado el 24 y 25 de abril último con la participación de alrededor de 30 productoras quienes también realizaron una visita de campo a la comunidad campesina de Huayllarccocha en el distrito de Huaroccondo, provincia de Anta, donde conocieron la experiencia de la Asociación de Productores de Semillas de papa y habas.

“En estos días las productoras han fortalecido sus conocimientos sobre lo que es la vigilancia ciudadana y cómo funciona para que puedan ejercerla en las instituciones estatales de sus zonas, como en los municipios, y también en sus propias organizaciones ya sea en la Junta de Regantes o en la propia comunidad”, informó Katherine Pozo, promotora del Centro Flora Tristán, institución feminista gestora de la Escuela Agroecológica como parte de su proyecto Justicia Climática y Mujer Rural.

En el taller también se abordó el impacto de los factores climáticos en la producción agrícola, especialmente en las semillas, que constituyen el insumo básico para asegurar la alimentación de las familias y de la población en general, y para aportar a los procesos de soberanía alimentaria.

Las productoras rurales asumen en su día a día labores domésticas y familiares, pero también productivas participando en el ciclo agrícola y haciéndose cargo, desde tiempos milenarios, del cuidado, selección y preservación de las semillas.

Precisamente en el taller las mujeres intercambiaron los conocimientos y prácticas que les han permitido evitar que las semillas se pierdan, y estuvieron en contacto con técnicas para mejorar este trabajo.

“Ha sido importante que ellas mismas reconozcan el rol fundamental que cumplen en la preservación de las semillas y lo valoren. Esta auto percepción positiva tiene un gran impacto en su autoestima y en el fortalecimiento de su participación en los espacios de toma de decisión pues han asumido que necesitan estar organizadas para hacer oír su voz y exigir sus demandas”, refirió Katherine Pozo.

Efectivamente, el proceso desarrollado en la Escuela desde el año pasado muestra claros avances en el nivel de intervención y liderazgo de las productoras rurales, lo cual resaltó con nitidez en las prácticas de campo en la comunidad campesina de Huayllarccocha.

Las participantes lejos de escuchar solamente como al inicio de los talleres, realizaron preguntas superando el miedo a hablar en público, y cuestionaron inclusive el hecho de que solo figuras masculinas sean quienes reseñan las experiencias positivas en la pequeña agricultura.

“Nos sentimos muy contentas con estos avances de las mujeres tanto en su conciencia de derechos, como en el mejoramiento de sus técnicas y habilidades productivas para la mejora de su calidad de vida”, remarcó Pozo.

8 de mayo del 2012

 

 

 

 

Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán - Parque Hernán Velarde No 42 Lima 1, Lima-Perú. Tel. (51-1) 433 1457, fax (51-1) 433 9500, E-mail: postmast@flora.org.pe
ONG con Status Consultivo Especial ante el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de Naciones Unidas