Día por la Despenalización
del Aborto en América Latina y el Caribe
Según la Organización Mundial de
Salud (1998) alrededor de 4 millones y 200 mil
mujeres por año se someten a abortos en
América Latina y el Caribe, la mayoría
lo hace en condiciones de riesgo, que trae consigo
la clandestinidad.
Cada año en nuestra región,
seis mil mujeres mueren debido a complicaciones
de aborto (UNFPA, 1997).
El 21% de las muertes relacionadas
con el embarazo, parto o postparto tiene como
causa las complicaciones del aborto inseguro (OMS,
1998).
En la mayor parte de los países
de América Latina y el Caribe, diversas
organizaciones de mujeres han presentado propuestas
claras para prevenir estas muertes silenciadas.
Propuestas de despenalización que permitan
a las mujeres con embarazos no deseados interrumpirlos
sin riesgo para sus vidas.
La liberalización de las
leyes de aborto permitiría evitar la muerte
de las mujeres y las consecuencias que sufren
a causa de abortos mal practicados, al contar
con servicios seguros.
Es imperativo que nuestros países
revisen su legislación sobre esta materia,
pues gran parte de ellos viene incumpliendo con
los compromisos asumidos internacionalmente ante
el Sistema de Naciones Unidas, pero, sobre todo,
continúan exponiendo la vida de miles de
mujeres.
Campaña 28 de Setiembre
Para lograr un cambio en la legislación
de nuestros países es que desde 1993, las
organizaciones de mujeres venimos realizando la
campaña 28 de Setiembre, Día por
la Despenalización del Aborto en América
Latina y el Caribe.
Esta fecha fue acordada en el
V Encuentro Feminista de Latinoamérica
y el Caribe (Argentina, 1990), en el que nos propusimos
impulsar una campaña por el derecho al
aborto en el marco de los derechos humanos.
Cientos de organizaciones de
mujeres y redes regionales en 16 países
de América Latina y el Caribe están
sumando esfuerzo para esta campaña que
se propone hacer que se cumplan las leyes que
permiten el aborto y para generar avances en la
legislación de los países de la
región.
A partir del 2003 hasta el 2005,
el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán
estará a cargo de la coordinación
regional de esta campaña, transferencia
acordada en la reunión general realizada
en San José Costa Rica, en diciembre del
2002.
Avances sobre el aborto en el orden internacional
1994: El aborto inseguro es reconocido
como un grave problema de salud pública
en el Programa de Acción de la Conferencia
Internacional de Población y Desarrollo
(párrafo 8.25).
1995: La Plataforma de Acción
de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing)
reafirmó el contenido de El Cairo y agregó
la recomendación que los países
revisaran las leyes que penalizan a las mujeres
cuando se someten a abortos ilegales (párrafo
106 K).
1998: La Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL)
reconoció que la morbimortalidad materna
se vincula con el aborto realizado en condiciones
inseguras. Y recomienda su atención para
evitar el aborto y enfrentar de manera apropiada
sus complicaciones.
1999: El texto aprobado en el
proceso de revisión de Cairo +5, recomienda
el entrenamiento de profesionales para atender
a las mujeres en los casos en que el aborto sea
legal.
1999: Los países integrantes
de la CEPAL se comprometieron a formular programas
específicos para la salud de las mujeres,
en el marco de los derechos sexuales y reproductivos
y de acuerdo con los documentos adoptados de Cairo
y Beijing.
2000: El documento final de Beijing
+5 incorpora el texto del párrafo 106 K
de la Plataforma de Acción de Beijing,
en el que se señala la necesidad de revisar
las leyes que penalizan la práctica del
aborto inseguro. Además, recomienda que
los gobiernos implementen la indicación
acordada en Cairo +5 sobre el entrenamiento de
profesionales y el equipamiento adecuado de servicios.
El aborto en el debate
El aborto es un problema de salud
pública por el índice de muertes
y por las consecuencias (muchas veces irreparables)
que tiene en la vida de las mujeres.
El aborto es una cuestión
de derechos humanos, prohibirlo atenta los derechos
fundamentales de las mujeres y va contra principios
de justicia social.
El aborto es una cuestión
de democracia; es decir, está ligado al
ejercicio libre de una maternidad voluntaria,
la autodeterminación de la propia vida,
el derecho a la interrupción de un embarazo
no deseado.
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