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Perú:
Noticias auspiciosas en la lucha contra la publicidad
sexista*
Gaby Cevasco**
“En años anteriores no me hubiera
atrevido a sentarme en esta mesa para hablar de
publicidad”. Con esta frase inició
su presentación Fernando Hilbeck, de la
Unión de Cervecerías Peruanas Backus
y Johnston, en el Seminario Mujer y publicidad
en el Perú: Impacto y perspectivas desde
un enfoque de género, organizado por el
Colectivo Fem-Tv dando inicio a la campaña
2007.
Y a pesar de las sonrisas en el auditorio, todas/os
le creímos. A excepción del 2006,
siempre alguna marca de cerveza ganaba o quedaba
finalista para el Antipremio Sapo-Tv, como sanción
a una publicidad que insistía en utilizar
a la mujer como objeto sexual. La mujer-botella,
“rubia” o “negra”, era
el premio por el que siempre disputaba un grupo
de jóvenes. La fórmula se repetía
invariablemente. Nadie recordaba la marca, pero
sí a la muchacha que sobre una mesa mostraba
la botella tatuada en un muslo, o el cuerpo femenino
mimetizado con las líneas de la botella.
Desde el año pasado se comenzó
a escuchar que un nuevo accionista, de origen
inglés, estaba exigiendo un cambio en el
contenido de la publicidad. Hilbeck dice que en
parte es cierto, y en parte ya existía
al interior de la empresa un descontento con relación
al tipo de publicidad que se difundía,
no solo respecto a las mujeres, también
al incentivo irresponsable del consumo de esta
bebida.
En su exposición, Hilbeck presentó
el Código de Autorregulación de
Comunicación Comercial, iniciativa de Backus,
a la que se ha unido el Consejo Regulador de la
Denominación de Origen Pisco. Como supervisor
actuará el Consejo de Autorregulación
Publicitaria (CONAR) y ha firmado como veedor
el Colectivo Fem-Tv, pues acompañará
este proceso en un rol vigilante para el cumplimiento
de estos compromisos, en especial en lo referido
a la publicidad sexista.
El Colectivo Fem-Tv, integrado por el Centro
de la Mujer Peruana Flora Tristán, Oficina
para la Defensa de los Derechos de las Mujer-Demus,
Asociación de Comunicadores Calandria,
Movimiento Manuela Ramos y Milenia Radio, considera
importante esta iniciativa, pues por primera vez
surge desde las empresas, y mucho debe este resultado
a los largos años de sensibilización
y trabajo por un cambio en los contenidos de la
publicidad. El Premio Fem-Tv se entregó
por primera vez en 1988.
Entre los objetivos del Código de Autorregulación
de Comunicación Comercial se señala
que proporcionará “orientación
para la comunicación comercial de las bebidas
alcohólicas” que producen. Como tal,
“es adicional a todos los requisitos regulatorios
y/o autorregularios que puedan existir en el país”.
La publicidad tiene como marco normativo la Ley
28681, que regula la publicidad, y el Decreto
Supremo 961, que determina que ninguna publicidad
“debe favorecer o estimular cualquier clase
de ofensa o discriminación racial, sexual,
social, política o religiosa”. También
señala que tampoco debe “contener
algo que pueda inducir a actividades antisociales,
criminales o ilegales o que parezca apoyar, enaltercer
o estimular tales actividades”.
Hilbeck señala que su empresa ha ido
más allá de estas normas, pues el
Código presenta dos compromisos: sobre
el consumo de alcohol y sobre la comunicación
comercial. Esta última incluye no solo
la publicidad que se difunde en los medios, también
la de los empaques, embalajes, promociones, puntos
de ventas, entre otros.
En el Código de la Backus, la comunicación
comercial tiene como principios básicos:
no ser atractiva para menores, promover el consumo
responsable, no debe alentar la elección
de un producto de mayor contenido alcohólico,
no podrá incluir mujeres embarazadas, no
estará asociada a imágenes violentas
o antisociales, y, finalmente, no estará
asociada a que “el consumo de bebidas alcohólicas
es esencial para el éxito empresarial,
laboral, académico, sexual, deportivo o
social” (principio 11, p. 7).
Igualmente, el representante de Backus informó
que están desarrollando un proceso de información
y sensibilización entre las tres mil personas
que forman parte de la empresa a lo largo del
país. Y, también, para que nuevas
empresas se adhieran a este Código.
¿Nuevos vientos en Indecopi?
En 1989, Demus, integrante del Colectivo Fem-Tv,
inició las denuncias contra la publicidad
sexista. En aquel entonces, el organismo competente
era el Instituto Nacional de Comunicación
Social (Inacoso). Pero tanto éste como
el posterior Instituto Nacional de Defensa de
la Competencia y de la Protección de la
Propiedad Intelectual (Indecopi), que actualmente
es la vía administrativa, coincidieron
siempre en señalar que las instituciones
feministas tienen una exagerada apreciación
que deforma el contenido de la publicidad denunciada.
Según la abogada Marisol Fernández
Revoredo (Universidad Católica del Perú),
las denuncias presentadas por la institución
feminista entre 1994 y 1999, Indecopi las ha analizado
desde el aspecto de la discriminación y
no de la “dignidad de la persona”,
que a su juicio implicaba la falta más
relevante de los avisos denunciados. Para tal
efecto cita la Constitución Peruana que
en su artículo primero señala que
“la defensa de la persona humana y el respeto
de su dignidad son el fin supremo de la sociedad
y el Estado” (Foro Jurídico, año
III, nº 5, Lima 2,006).
Fernández señala que aún
cuando puedan haber dificultades para el uso de
criterios sobre lo que un acto es digno o indigno,
precisa que lo que está claro es que “la
dignidad constituye un derecho justiciable y en
tal sentido por sí sola merece protección
por parte del Estado”.
La única denuncia que ganó Demus
fue a través del Poder Judicial, instancia
a la que recurrió luego de Indecopi. Se
trató de la publicidad de pantalones Mc
Gregor, cuyas imágenes representaban la
detención de un perseguido por la justicia
que es conducido a una comisaría. Allí
es presentado junto a otros sospechosos para que
sea reconocido por la agraviada. Cuando ésta
identifica al responsable en vez de acusarlo le
dice al policía que consiga su teléfono.
“Tú decides” es la frase que
cierra el anuncio.
La denuncia fue presentada ante Indecopi en septiembre
de 1994. Y después de agotar la vía
administrativa, se demandó judicialmente
la resolución emitida de tal manera que
el Poder Judicial la declarase no válida
al vulnerar la dignidad humana y los derechos
a la igualdad y no discriminación de las
mujeres, garantizadas por la Constitución
Política, la Convención Interamericana
para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer (artículos 4 e y 8 b y
g) y el Decreto Legislativo N° 691.
En el 2000, la Corte Superior de Lima declaró
infundada la demanda señalando que la “resolución
impugnada no adolecía de ninguna causal
de nulidad precisada por la Ley de Normas Generales
de Procedimientos Administrativos” (Gaceta
de Demus, N° 8, mayo 2003). Luego de apelar
a la Corte Suprema, ésta declaró
fundada la demanda en octubre de del 2001, y a
Indecopi no le quedó otra alternativa que
declarar fundada la denuncia contra la publicidad
de Mc Gregor en septiembre del 2002. Habían
transcurrido ocho años.
Estos son los antecedentes del actuar de un organismo
encargado de velar, entre otros aspectos, que
los medios transmitan una publicidad respetuosa
de los derechos de las personas.
Pero, en los últimos tiempos, la renovación
de sus directivos y el trabajo de sensibilización
realizado por el Colectivo Fem-Tv entre profesionales
jóvenes han traído miradas más
analíticas frente a una publicidad que
discrimina a la mujer o que vulnera su dignidad.
Así, por efecto de un oficio del Ministerio
de la Mujer, que ponía en conocimiento
la indignación de ciudadanas/os ante un
panel publicitario, la Comisión de Represión
de la Competencia Desleal de Indecopi inició
un procedimiento de oficio contra la agencia Directv,
al considerar que “el anuncio, materia de
imputación, era capaz de favorecer o estimular
un tipo de discriminación u ofensa sexual
respecto de las mujeres, fomentando patrones estereotipados
que colocarían a la mujer en situaciones
de inferioridad o subordinación frente
a los hombres” (Resolución N°
163-2006/CCD-INDECOPI, del 18 de octubre del 2006).
El panel en cuestión publicita un canal
de televisión mostrando la parte posterior
del cuerpo femenino con las palabras “Te
espero en casa. Llegó FX. El primer canal
para hombres”.
Según esta Resolución, de acuerdo
al art. 2 del D.L. 691, “los anuncios deben
ser juzgados teniendo en cuenta que el consumidor
queda influenciado mediante un examen superficial
e integral de los mismos”. Y señala
que en este examen, el/la consumidor/a tiene en
cuenta todo el contenido del anuncio, “como
las palabras habladas y escritas, los números,
las representaciones visuales, musicales y los
efectos sonoros, porque el consumidor aprehende
integralmente el mensaje publicitario” (p.
3).
La resolución hace todo un análisis
desde un enfoque de género sobre las imágenes,
nunca antes leído en documento alguno de
Indecopi, como que la denunciada publicidad presenta
la “imagen de una parte del cuerpo de una
mujer como un objeto para captar su atención,
respecto de determinado tipo de productos dirigidos
al público masculino” (p. 2). Es
decir, la resolución está teniendo
en cuenta la definición de publicidad sexista
que existe en otros países, pero que aún
no ha sido incorporada a la legislación
peruana.
Resolución que, por lo tanto, sienta un
importante precedente que favorece el trabajo
que viene realizando el Colectivo Fem-Tv por transformar
los contenidos de los medios y en ellos de la
publicidad. Esta resolución puede facilitar
el camino para incluir en la normatividad el concepto
de publicidad sexista.
En ese mismo sentido consideramos el Código
de Autorregulación de Comunicación
Comercial, y esperamos sean cada vez más
las empresas las que se adhieran a esta iniciativa
de Backus y la pongan en práctica.
Actualmente, la Asociación Nacional de
Anunciantes realiza la campaña “El
semáforo ético” dirigido a
programas de televisión en base a los valores
y principios contenidos en el Código de
Ética Unificado de la Industria de la Comunicación.
La luz roja implica una sanción y es un
llamado a que se le retire la publicidad. Lamentablemente
muchos programas se escudan en la luz ámbar,
y continúan difundiendo contenidos que
presentan a las mujeres-objetos al servicio de
la satisfacción de los hombres, la violencia
contra las mujeres como parte de las relaciones
de pareja, la violencia sexual como un tema que
puede ser cómico e insisten en caricaturizar
de una manera grotesca a las personas de diversidad
sexual.
La campaña Fem-Tv
Este es, pues, el escenario en el que el Colectivo
Fem-Tv está desarrollando la Campaña
contra la publicidad sexista 2007, y que empezó
por propiciar un espacio de reflexión sobre
su impacto, convocando a periodistas, publicistas,
docentes de universidades, representantes de empresas
y feministas. Una buena oportunidad de diálogo
para convenir en algunos temas, empezando por
lo que es “publicidad sexista”, término
que tiene distintas interpretaciones, como se
pudo observar en el debate.
En las campañas del Fem-Tv en los años
90, un aspecto que se debatió mucho fue
si la publicidad debía ser educativa o
no. El debate quedó corto. Hoy la publicidad
vende modos de vida, modos de ser, valores, formas
de pensamiento, de sentir; en síntesis,
modelos de sociedad y de personas y una visión
del mundo. Y no debe extrañar. En estos
tiempos globales, cuando proliferan tantas mercancías
de tan diversos países, la publicidad que
se limita a las características del producto
pierde, pues muchos se parecen y deben de buscar
la forma de distinguirse. Esto los ha llevado
a dar a la publicidad una orientación psicológica.
Es decir, agregar al producto una cualidad que
responda a las necesidades del televidente, y
para ello investigan para encontrar aquellas que
son más sensibles entre el público
al que se dirigen.
Por consiguiente, en una época en la que
existe crisis de valores paradigmáticos,
los medios y la publicidad en concreto están
llenando ese vacío, nos están dotando
de sentido. No creemos que el debate deba estar
en si esto es bueno o malo, sino en qué
tipo de valores vende la publicidad. La preocupación
del Colectivo Fem-Tv se orienta a vigilar que
estos valores no fomenten relaciones desiguales
entre hombres y mujeres, no discrimine a las mujeres
ni fomente la violencia contra ellas. Y en esta
perspectiva todavía hay mucho trabajo que
hacer.
*Artículo preparado para Isis Internacional.
*Escritora y periodista, integrante
del Centro Flora Tristán
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